A su tiempo se cogen las uvas.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Dejadle correr, que él parará.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Menos perro, menos pulgas.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Sacar los trapos al sol.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
La obra alaba el maestro.
Más vale poco que nada.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Nadie arrebañando engorda.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Más chuletas y menos servilletas.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Por la plata baila el mono.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Buen amigo es el dinero.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.