Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La fuerza vence, la razón convence.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
¿De que vas, Santo Tomas?
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Un real de deuda, otro acarrea.
Es mejor deber dinero y no favores.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Jornada emprendida, medio concluida.
Tarde piaste pajarito.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Aun el león se defiende de las moscas.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El hablar es plata y el callar es oro.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Mucho tocado y poco lixo.
Bastante colabora quien no entorpece.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Piedra movediza no cría moho.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Día vendrá que tenga peras mi peral.