Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
No hay salsilla como la hambrecilla.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Alma sin amor, flor sin olor.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Buen lector, mal escribano.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Del monte sale, con que se arde.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Dios sabe lo que hace.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Madrastra, madre áspera.
Costumbre hace la ley.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Quien siempre adula se quema las mangas
Cada cosa nace para su semejante.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
No saber ni torta.