Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
El que bien huele, mal hiede.
Ir uno de infantería.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Domingo, domingo, día de pingo.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Muchos pocos hacen un mucho.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Dios acude siempre.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
De día y con sol.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Despistado como perro en cancha de bochas.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Matanga dijo la changa.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Vale más saber que tener.
Boda sin borracho tenla a milagro.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Sé osado y serás afortunado.
Nadie envejece a la mesa.
Los pensamientos no pagan peaje
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
A roma va, dinero llevará.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Ir a matar lobos no es para bobos.