Barco en varadero, no gana dinero.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Hombre avisado, medio salvado
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Mojarse el potito.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
Para el avaro, todo es caro.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Robles y pinos, todos son primos.
La confianza da asco
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Aquel que guarda siempre tiene.
El agua tiene babosas.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Pronto y bien no hay quien.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Para el solano, agua en mano.
Según el sapo es la pedrada.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Un hombre puede lo que sabe
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.