Tenés cola que te machuquen.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Hombre amañado, para todo es apañado.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Quien duerme no coge liebre.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Ávila, santos y cantos.
Abril llovedero, llena el granero.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
Aire gallego, escoba del cielo.
Cual andamos, tal medramos.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Fue por lana y salió trasquilado.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
De mercader a ladrón, un escalón.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
A malos ratos, buenos tragos.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Meter aguja y sacar reja.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Vino mezclado, vino endiablado.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
A su tiempo maduran las brevas.
El mucho joder empreña.
Cada palo que aguante su vela.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Al hombre valiente, espada corta.
También al verdugo ahorcan.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
No habiendo lomo, de todo como.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.