Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Esto son habas contadas.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Ir por lana y volver trasquilado.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Compañía, ni con la cobija.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Desbarata hasta un balín.
Un juego de cartas se juega con dinero
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La mejor bellota es para el peor marrano.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
La puerca tira del tapón
A dos palabras tres porradas.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Como la espada, así la vaina.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
A rey muerto, principe coronado.
El cebo oculta el anzuelo.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Tierra de roza y coño de moza.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Ni para carga ni para silla.
A quien has de acallar, has de halagar.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La cascara guarda el palo.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.