De abedul la albarca y pasarás la charca.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
A cada rey su trono.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El Rey es poco para su porquero.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Paciencia y barajar.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Cantad al asno y soltará viento.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Palabras sin obras, barato se venden.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Tarde piaste pajarito.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Hijos y mujer añaden menester.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Quien bien ata, bien desata.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Badajo alto, campana rota.
Como pecas, pagas.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Labrador de capa negra, poco medra.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
A buen amigo buen abrigo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.