Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Donde hay yeguas, potros nacen.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
La viña y el potro, criélos otro.
De casta le viene al galgo.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Estrenar casas y domar potros, otros.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Ramal y bozal, para el animal.
Cinco puercos son manada.
Galga salida, a liebre parida.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Ladran, pues cabalgo.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Cada cual en su corral.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Los burros se buscan para rascarse.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Indios y burros, todos son unos.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
El que a burros favorece, coces merece.
Casa y potro, que lo haga otro.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Entre bueyes no hay cornadas.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.