Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Venía como placa de trailer, fregado y hasta atrás.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
A los tuyos, con razón o sin ella.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Al maestro, cuchillada presto.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
El cantar, alegra el trabajar.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
De tal árbol tal madera.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Quien no se arriesga no cruza el río
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Molino parado no gana maquila.
Dar un cuarto al pregonero.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
El que tiene salud es rico.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Pesar compartido, pronto es ido.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El sastre de fama, conoce la trama.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Juntos pero no revueltos.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Escarba la graja, mal para su casa.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
La boda de los pobres, toda es voces.
El que guarda, halla.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Hierba segada, buen sol espera.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.