Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
O errar o quitar el banco.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
No de plata sino de barro.
Rana en el fondo del pozo.
Dios castiga, pero no ha palo.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Un real de deuda, otro acarrea.
Del agua mansa se asombra el perro.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Para el gusto se hicieron los colores.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
El vino, comido mejor que bebido.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Quien mal cae, mal yace.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Hablar con el corazón en la mano.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Lo imposible, en vano se pide.
Jugarse hasta la camisa.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Confía en lo que ves
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Luna con cerco, lluvia y viento.