Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Casa de muchos, casa de sucios.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
El gozo en el pozo.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Las ideas están exentas de impuestos.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
Sacar los trapos al sol.
Hechos son amores y no buenas razones.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El pescador de caña, más come que gana.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Yo solo lo hago en mi moto.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Pedir más es avaricia.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Jugar vive pared en medio del hurtar.