A buenas ganas, huelgan las salsas.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
El uso hace al maestro.
Con pan y vino, se anda el camino.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Boca seca hace bolsa llena.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
En almoneda, ten la boca queda.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Entre amigos no hay cumplidos.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Dios aflige a los que bien quiere.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Quien no madruga, no caza boruga.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Salud perdida, salud gemida.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Promete poco y haz mucho.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Antes de que acabes, no te alabes.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Mejor prevenir que lamentar.
La suerte nunca da, solo presta.
No se cazan liebres tocando almireces.