Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Hace más el que quiere que el que puede.
Del mirar nace el desear.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Va para atrás como el cangrejo.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Al potro que le alabe otro.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
A las obras me remito.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Persevera y triunfarás.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
El que no mira, suspira.
Tienes más cara que un saco perras.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Para que quiere cama el que no duerme.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Prueba tu habilidad primero en dorado y después en oro.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Muerto, ¿quieres misa?.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
¿Queres dormir al sueño?
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Paja triga hace medida.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.