El que pestañea pierde.
Al pez, una vez.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Dios nos coja confesados.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Te casaste, te frego.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Atrás viene quien las endereza.
Jugar al abejón con alguien.
Ruego de Rey, mandato es.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
No hay don sin din.
Quien va sin apuro, camina seguro.
El que no está contra ti, está contigo.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Por los cuernos se agarra el toro.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Caminando se hace de mulas Petra.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Irse a chitos.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Quien pregunta, no yerra.
Has lo que debes y no lo que puedes.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Despacio, que llevo prisa.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Lo raro es caro.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Las piedras rodando se encuentran.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.