Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Quieres taparle el ojo al macho.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Saber uno los bueyes con que ara.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Quien la haga que la pague.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Lo quiere como la mula a la carreta.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Quien siembra, siega.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Principio quieren las cosas.
A amante que no es osado, dale de lado.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
No ensucies donde comes.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
A veces caza quien no amenaza.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Come para vivir y bebe para comer.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Andarse por las ramas.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Haz barato y venderás por cuatro.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.