Dios me dé contienda con quien me entienda.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Para prosperar, vender y comprar.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Cuando te den, da.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Piensa mal y acertarás.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
A escote, no hay nada caro.
Jugar y pasear solo por recrear.
El interés tiene pies y yo también.
Con maña, caza a la mosca la araña.
El que huye, obedece.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Actividad cría prosperidad.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
El corazón del justo, piensa para responder.
Mal se caza con perros desganados.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
En carrera larga hay desquite.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Su ladrido es peor que un mordisco
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El burro adelante y la carga atrás.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Libro prestado, libro perdido.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
No dejes camino por vereda.
Este batea y corre para tercera.
Te paso la pala diego
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.