No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
No de plata sino de barro.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Bota vacía la sed no quita.
Come, que de lo yuyo comes.
Hacerse la boca agua.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
A cada paje, su ropaje.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
La nuez llena, menos que la vana suena.
La lengua es el azote del culo.
Ser lento en dar es como negar.
No al moco, sino donde cuelga.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
En arca abierta, el justo peca.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Ojo al parche.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
A roma va, dinero llevará.
Un pie calzado y otro descalzo
Parejo como las calles de León.
Comida que escasea, bien se saborea.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Así se mete, como piojo en costura.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
A mal viento va esta parva.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Oración de perro no va al cielo.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.