En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Taberna sin gente, poco vende.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
De tal árbol tal astilla.
La risa hace buena sangre
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Burla con daño, no cumple el año.
Marido, comprad vino; que no lino.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
La mala costurera, larga la hebra.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Hacerse la boca agua.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.