Donde comen dos comen tres.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
La sangre del pobre el rico se la come.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Para presumir hay que sufrir.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Me cayó como patada en la guata.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El trigo tardío no alcanza al temprano, ni en paja ni en grano.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Quien ríe y canta su mal espanta
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
El que anda en silencio, cazar espera.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Llamame tonto y dame pan.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
A buena mujer, poco freno basta.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Nadie arrebañando engorda.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Es más viejo que la sarna.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
El que no ayuda, estorba.
Es más inútil que cenicero de moto.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Mal ojo le veo al tuerto.
Lo de balde es caro.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Qué pacaya te echaste encima!