El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Del lobo un pelo.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Hablar a tontas y a locas.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Llegar a punto de caramelo.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Pan casero, de ese quiero.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La vida no es senda de rosas.
Obras vea yo; palabras, no.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
La letra, con sangre entra.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Pedir las perlas de la virgen.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.