Nunca falta un roto para un descosido.
A buenos ocios, malos negocios.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Matar pulgas a balazos.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El papel que se rompa él.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Quien se va, vivo y muerto está.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Zapatero a tus zapatos.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Los enamorados, no ven a los lados.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Boca abierta, dientes de oro.
Jodido pero contento.
Hacer el agosto.
Limosnero y con garrote.
Hacer oídos de mercader.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Cada perro, con su hueso.
A cada rey su trono.
Y vuelta la burra al trigo.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
A quien feo ama, bonito le parece.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
En casa llena presto se guisa la cena.
Valentón y rufián, allá se van.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Con pan y vino, se anda el camino.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.