El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Amor de casada no vale nada.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
A buey viejo, pasto tierno.
La pasión embellece lo feo
De padre carpintero, hijo zoquete.
Confesión obligada, no vale nada.
Salud y pesetas salud completa.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Da Dios el frío conforme al vestido.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El buen hijo a su casa vuelve.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Bienes y males, a la cara salen.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Ama profunda y apasionadamente.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Mujer que se queja, marido que peca
Amor y señorío, no quieren compañía.
Juramento, juro y miento.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Cuentas claras, amistades largas.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Día vivido, día perdido.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Todo en la vida tiene su medida.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Nadie muere motón.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.