Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
La Cruz, la viña reluz.
No hay que reírse de la felicidad
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
La muerte nos iguala a todos.
A buen bocado, buen grito.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Puso pies en polvorosa.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Serio como perro en bote.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
La alegría alarga la vida.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
El vino y la verdad, sin aguar.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Amor de casada no vale nada.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Amistad que murió, nunca renació.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Fiar, en Dios y en otro no.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.