En casa pobre, pocos cuentos.
El sueño es alimento de los pobres.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Al ingrato con la punta del zapato.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Agua del cielo no quita riego.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
A donde va encuentra un problema
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Cobra buena fama y échate a dormir.
El que mucho abarca, poco acaba.
Colgar los guayos.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Cuando masques, no chasques.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
La felicidad es como un león insaciable
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Al asno no pidas lana.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
El sabio calla, el tonto otorga.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Cuentas viejas líos y quejas.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Pan ajeno nunca es tierno.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.