El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Todos la querían y entre todos la mataron.
El tiempo es oro.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Se las sabe por libro
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Nada necesita quien tiene bastante.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Por sus hechos los conoceréis.
El que mucho corre, pronto para.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Agárrate, que hay curvas.
Padre diestro, el mejor maestro.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Quien en ti se fía, no le engañes.
No hables por boca ajena.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La envidia acorta la vida.
Don López, que mata siete de un golpe.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
La zorra, por la cola.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
De lo que se come se cría.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.