Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Para todo perdido, algo agarrado.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
El que la hace, la paga.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Lo bueno dura poco.
Bocado comido no guarda amigo.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Voy a ir hacer un mandado.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Donde hay orden, hay bendición.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Más puede Dios que el diablo.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
La llaga sana, la mala fama mata.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Es mejor deber dinero y no favores.
A los pendejos ni Dios los quiere.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Estás más perdido que un juey bizco.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El burro adelante y la carga atrás.
Dar y tejer es buen saber.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.