Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Julio, siega y pon tres cubos.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
De buen caldo, buenas sopas.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Además de cornudos, apaleados.
Foso y vallado, buen cercado.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Tiene la cola pateada.
Quien destaja no baraja.
Dame dineros y no consejos.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Andar con pies de plomo.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
En Abril, florece el jardín.
Al buen día, métele en casa.
Hay más días que ollas.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
No se cazan liebres tocando almireces.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Fortuna te dé Dios, talento no.