Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
El río, por donde suena se vadea.
Buena madera, buen oficial espera.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Agua mansa, traidora y falsa.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
El que pestañea pierde.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Beneficios son cadenas de obligación.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Principio quieren las cosas.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
El amor es el premio del amor
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
A chico caudal, mala ganancia.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Paso a paso, se va lejos.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Eso es harina de otro costal.
Atente al santo y no le reces.
Hijo de gata, ratones mata.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Arroz pasado, arroz tirado.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
El nosotros anula el yo.
El que tiene es el que pierde.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Dale con que va a llover.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones