Lo barato cuesta caro
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Tiene más vida que un gato.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Carne puta no envejece.
Hay que sufrir para merecer.
Las indirectas del padre Cobos.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Puta en ventana, mala mañana.
Moza dominguera no quiere lunes.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
La envidia es carcoma de los huesos.
Lo que siembras cosechas.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Como vives, juzgas.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Dos cabezas piensan más que una.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Al asno lerdo, arriero loco.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Amor antiguo no se oxida
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
En boca cerrada no entran moscas.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Es tiempo de vacas flacas
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Del reir viene el gemir.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Continua gotera orada la piedra.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Buena madera, buen oficial espera.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.