En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Te va a atropellar un carrito de helados.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
El hijo de erizo con púas nace.
Pisar mierda trae buena suerte
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
¿Queres dormir al sueño?
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El amor habla incluso con los labios cerrados
El que no te conozca, que te compre.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Para mi cualquier petate es colchon.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
El empezar es el comienzo del acabar.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El que persevera triunfa.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
El trabajo no deshonra, dignifica.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
La bondad, quien la tiene la da.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Quien te quiere, te aporrea.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.