Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A quien espera, su bien llega.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Nunca anochece donde se ama.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Quien bien imagina, llámese adivina.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Para San Matías se igualan las noches con los días.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El amor y los celos son compañeros.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Por el hilo se saca el ovillo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
La necesidad hace parir hijos machos.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Más caro es lo dado que lo comprado.
El que primero llega, ése la calza.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
El que se va no hace falta.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Haz lo que haces.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Perdona una vez; pero nunca tres.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
No donde naces, sino donde paces.