Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Año de pitones, año de cabrones.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Cabra manca, a otra daña.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
En enero no te separes del brasero.
Oro es, lo que oro vale.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Por San Blas, el besugo atrás.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El otoño de lo bello, es bello.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Lo tragado es lo seguro.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Hacer algo de cayetano.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Mujer ventana, poco costura.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Pocas palabras son mejor.
Cabeza para naciente y pies para poniente.