Vale más muerto que vivo.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Canción de la transición.
Ser feliz como pez en el agua
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Dos perros pueden matar a un león.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Indio muerto no tira flecha.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
A más vivir, más sufrir.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Gran constipado, culo apretado.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Susto meado mejor que sangrado.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
El Diablo no se harta de romper suelas.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
pajero como tenedor de oveja.
Según el sapo es la pedrada.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Mano que te da de comer no has de morder.
El que fía, salió a cobrar.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
De solo aire no vive nadie.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
El burro hablando de olotes.