Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
La necesidad hace parir hijos machos.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A quien espera, su bien llega.
Nunca anochece donde se ama.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Por el hilo se saca el ovillo.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
El amor y los celos son compañeros.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
No donde naces, sino donde paces.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Dios castiga, pero no ha palo.
Haz lo que haces.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Más caro es lo dado que lo comprado.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Tierra por medio, para poner remedio.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
El que primero llega, ése la calza.