Hay más días que sandías.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Los burros se buscan para rascarse.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Ni en pelea de perros te he visto
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
A consejo malo, campana de palo.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Con buena escoba, bien se barre.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Lentejas, comida de viejas.
Hablando se entiende la gente.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Échate este trompo a la uña.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Rey nuevo, ley nueva.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Un buen día nunca se olvida.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Quien hace, aplace.
Esto no termina hasta que se acaba.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
De bajada todos los santos ayudan
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Más ordinario que yogurt de yuca.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Con tripas vacías, no hay alegrías.