Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Cabello crespo, calvo presto.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Buena razón quita cuestión.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
La tierra será como sean los hombres.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Ponga agua en su vino.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Una hora de contento, vale por ciento.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Al pan se arrima el perro.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Muchas hormigas matan un camello.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Irse de picos pardos.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
El ojo quiere su parte
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
El que no ama, no se desilusiona.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Ir por lana y volver trasquilado.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.