Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El que la hace riendo, la paga llorando.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Agua limpia de fuente viva.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Cada palo que aguante su vela.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Hortelano tonto, patata gorda.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A ese andar, llévalos mi baca.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.