A cuentas viejas, barajas nuevas.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Bueno de asar, duro de pelar.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Dios consiente, pero no siempre.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Ley puesta, trampa hecha.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Viejo es Pedro para cabrero.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.