El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
No ofende quien quiere sino quien puede.
El que antes muere, antes lo entierran.
Con promesas no se cubre la mesa.
La tos seca es de la muerte trompeta.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Mucho ruido y pozas nueces.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Quien ama, teme.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Quien siembra, siega.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Donde hay amor, hay dolor.
Pereza, llave de pobreza.
De buen chaparrón, buen remojón.
Una vez al año, y ésa con daño.
A nadie le amarga un dulce.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Bota vacía la sed no quita.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Buenas razones cautivan los corazones.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
A la vejez, viruelas.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
A la guerra, con la guerra.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
A ave de paso, cañazo.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Ama al grado que quieras ser amado.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Ni tanto ni tan calvo.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Un ten con ten para todo está bien.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.