No busques a la vez fortuna y mujer.
La abundancia mata la gana.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
No soy ninguna perita en dulce.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Ofrecer el oro y el moro.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Dar en el clavo.
Quiéreme poco pero continúa
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Está como abeja de piedra.
Oir a todos, creer a pocos.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Abril, siempre fue vil.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Amor con casada, solo de pasada.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
A buena suela, mala pieza.
Agrandado como alpargata de pichi.
Todo necio confunde valor y precio.
No tropieza quien no anda.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
La verdad sale en boca de los niños.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.