Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Hacer del san benito gala.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Cuatro ojos ven más que dos.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Al que obra bien, bien le va.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Araña muerta, visita cierta.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
La buena lectura, alivia la tristura.
La buena hija dos veces viene a casa.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Nacer de pie.
Palabras sin obras, barato se venden.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
A refajo verde, ribete encarnado.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Pereza, llave de pobreza.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.