El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Agrada, quien manda.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La vida es un juego.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
La cascara guarda el palo.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El amor iguala a los que se aman.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Plata en mano, culo en tierra.
En la variación consiste el gusto.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Te conozco mascarita
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Haber de todo, como en botica.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Del agua mansa se asombra el perro.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
En casa llena no hay mujer mala.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
En hacer bien nunca se pierde.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Dar y tejer es buen saber.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Ni tanto ni tan calvo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Tiempo pasado siempre es deseado.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.