Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
A flores nuevas, afeite perdido.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Que dulce queda la mano al que da.
Es más fea que una noche oscura.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Más liso que nalga bebé.
La suerte la pintan calva.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Al saber lo llaman suerte.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Bueno está lo bueno.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
La abundancia da arrogancia.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
La experiencia no se fía de la apariencia.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
El dolor embellece al cangrejo.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Dar gusto da gusto.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.