Llenar el tarro.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Paso a paso se hace camino al andar.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
La caridad empieza por casa.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
No saber una jota.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Favores harás, y te arrepentirás.
Esperanza que consuela, que no muera.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Reza, pero no dejes de remar.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Me doblo pero no me quiebro.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Buena burra hemos comprado.
A amante que no es osado, dale de lado.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
La necesidad hace parir hijos machos.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Ir de trapillo.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Oir a todos, creer a pocos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.