Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
No te metas en querellas ajenas.
Nobleza obliga.
Abrojos, abren ojos.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Caminar sobre seguro.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Obras vea yo; palabras, no.
La mentira busca el rincón.
Dame dineros y no consejos.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
A misa, no se va con prisa.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Escribir despacio y con buena letra.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Para buena vida, orden y medida.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
A bien obrar, bien pagar.
Alabar y callar para medrar.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Bien ora quien bien obra.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
A brutos da el juego.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
La esperanza mantiene.
Paga adelantada, paga viciada.
Ante la duda, la Charly.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Redondear la arepa.
La necesidad tiene cara de hereje.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Caridad y amor no quieren tambor.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Dar una fría y otra caliente.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Callen barbas y hablen cartas.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Haz mal y guárdate.
Cada cual mire por su cuchar.
Hay que tener los pantalones en su sitio.