A cada paje, su ropaje.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Quien destaja no baraja.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Tal para cual, Pedro para Juan.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Una manzana roja invita piedras.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Juez con prisa, juez que yerra.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
No hay curva mala pasándola despacio.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Caballo andador tropezador.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Acá como allá, y allá como acá.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Mujer pecosa, mujer candela.
En la variación consiste el gusto.