Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Cada uno es artífice de su ventura.
A cada ermita le llega su fiestecita.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Dando al diablo el hato y el garabato.
De lo que no sabes, no hables.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Callado mata conejo.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Del tronco caído todos hacen leña.
Encima de la leche, nada eches.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
De esta agua no beberé.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
El mundo está vuelto al revés
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El fraile, la horca en el aire.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Bota vacía la sed no quita.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.