Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Buena fama, hurto encubre.
A consejo ido, consejo venido.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Hace más el que quiere que el que puede.
No dejar títere con cabeza.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
De persona palabrera, nunca te creas.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Nadie da lo que no tiene.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Quien nada hace, nada teme.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Hacer callar es saber mandar.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El que fía, o pierde o porfía.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
El que persevera triunfa.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Nadie es mejor que nadie.
Al hombre mayor, dale honor.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
La honestidad es un vestido de oro
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Voz del pueblo, voz del cielo.