Quien lee despacito, comprende el escrito.
Nuestro gozo en un pozo.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Jornada emprendida, medio concluida.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Buey suelto, rey muerto.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Cielo estrellado, tiempo variado.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Es la misma gata, no más que revolcada.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Mujer refranes, muller puñetera.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Ya me cansé de descansar.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Abriles y condes, los más traidores.
Más haces callando que gritando.
El que porfía mata venado.
Fraile convidado echa el paso largo.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Hace más la raposa que la curiosa.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Tan rápido como un chisme.
El cornudo es el último que lo sabe.
Pensando en pajarito preña'o
Pajaro que comió, voló.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Suelo mojado, cajón seco.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
En Junio hoz en puño.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.